Apenas faltan dos meses para Navidad, y para que se acabe el año, el peor año de mi vida, creo yo, un largo año de mala suerte que, al menos, en algo está cambiando. Espero que los años venideros sean mejores que este. Cuento los días para que se termine el 2012.
miércoles, 24 de octubre de 2012
sábado, 20 de octubre de 2012
La salvación
En los últimos años, escribir me ha salvado el pellejo, o me ha permitido sobrevivir. Cuando he estado más cagado, me ha caído un dinerillo para aliviar mi alicaída situación, como ahora, en que las he hecho de negro literario y he tenido que vender mi pluma, pero no me quejo, gané un dinerillo y ya lo gasté. Y pensar que hace un poco más de un mes estaba angustiado porque se me venían días negros pero logré salvar mi cuello aunque me he quedado con síntomas de delirio de persecución y a veces me vienen unas angustias que no me dejan en paz. Espero superarlo en cualquier momento.
sábado, 13 de octubre de 2012
Cuando el amor termina
Cuando el
amor termina
hay una
lágrima furtiva
que rueda
por las mejillas
porque es
la despedida.
Porque nada
es eterno
porque el
fuego de un beso
lo apaga el
viento
o un mal
momento.
Porque a
veces hacemos promesas
que cumplir
nos cuesta,
porque a
veces estamos por pena
o por
evitar tristezas.
Pero llega
un día
en que el
amor se termina
en que la
sonrisa
se
transforma en ira.
Y es mejor
decir adiós,
romper el
corazón
sin
compasión
porque
seguir será peor.
Cuando el
amor termina
cada uno
sigue con su vida
tratando de
curar la herida
que siempre dejan las despedidaEl niño con pijama a rayas
El papá de Bruno dirige un campo
de concentración. En su inocencia, Bruno tiene ocho años, cree que los
prisioneros judíos son campesinos y se pregunta por qué todos llevan un
“pijama” a rayas. Conoce a Shmuel, un niño judío de su misma edad, que tampoco
sabe que está en un campo de concentración. Se hacen amigos, primero conversan
y juegan separados por la valla electrificada del campo. Un día Shmuel es
llevado a casa de Bruno a limpiar las copas. Bruno le invita un pan, Shmuel
siempre anda con hambre, y son descubiertos por un soldado nazi. Bruno niega
que le haya invitado el pan y Shmuel recibe su merecido pero, como todos los
niños después de una pelea, siguen siendo amigos. El papá de Shmuel desaparece
y Bruno decide ayudar a su amigo a buscarlo, para lo cual se pone un pijama a
rayas. Entra al campo de concentración, para su mala suerte, y la de Shmuel,
son llevados a una cámara de gas. Y allí termina la peli, una película
conmovedora que vi dos veces con mis sobrinos. Quedamos tristes.
domingo, 30 de septiembre de 2012
Fin de mes
Se acaba setiembre, un mes medio negro en mi vida. A pesar de lo cual logré terminar el manuscrito de mi novela "El cazador nocturno". Son 285 páginas hechas a mano que empezaré a tipear en enero y corregiré durante el 2013. Espero que a fines del otro año esté lista para mandarla a todos los concursos que pueda. Ahora me pondré a corregir mis cuentos para un par de concursos que todavía quedan en lo que resta del año.
Espero que mi situación no se complique más para terminar el año y continuar con mis proyectos.
Falta poquito para que se termine el año, sin embargo serán los meses más largos de mi vida. Pero menos mal que el cerebro sigue funcionando, y eso es lo importante. Cuando sienta que mi cerebro empieza a fallar, será el fin.
Siempre serás mi primavera
Siempre
serás mi primavera,
el único
amor de mi existencia,
la chica de
la boca de fresa
a quien besé
por vez primera.
Siempre
serás mi primavera,
de mi noche
oscura la estrella,
la luz que
me libró de las tinieblas,
de mi barca
perdida la vela.
Siempre
serás mi primavera,
ese amor a
quien siempre se espera
aunque es
imposible que vuelva
así la
muerte esté cerca.
Siempre
serás mi primavera,
de mi
prisión las rejas,
de mi
inspiración los poemas,
el Mal que
corre por mis venas.
Siempre
serás mi primavera,
de mi
jardín la flor más bella,
de mi dolor
la tristeza,
el fin de
mi existencia.
Tarde
Vuelves
cuando ya es tarde,
cuando a mi
vida ha llegado un ángel
que ha
curado mis heridas
devolviéndome
la sonrisa.
Vuelves
cuando ya no te amo,
cuando
perteneces al pasado,
cuando mi
corazón está ocupado,
cuando
estoy de nuevo enamorado.
Vuelves
cuando por ti ya no siento nada,
cuando ya
ni me conmueven tus lágrimas,
cuando ella
me ama,
cuando a
alguien le hago falta.
Es tarde
para los arrepentimientos,
me gustaría
decirte que te quiero,
pero eso es
algo que no siento
y mentirte
no debo.
Es tarde
para volver atrás,
para volver
a empezar,
para
olvidar que me trataste como a un perro,
¿quién me garantiza que no lo harás de nuevo?
miércoles, 26 de septiembre de 2012
Te extraño
Te extraño,
extraño tu
risa de loca,
tus aires
de monga,
tu voz, tu
canto.
Extraño
esos días
en que me
querías,
días que no
volverán,
que se
alejan más y más.
Te extraño,
extraño
esas tardes
en que te
confundía con un ángel
y yo estaba
enamorado.
Ahora nos
separa el mar
y en esta
soledad
quisiera
tenerte conmigo
para no
tener el corazón herido.
Pero ya no
volveré,
pensando en
ti moriré,
extrañando
tus ojos,
sin poder
decirte que te adoro.
La piel
Novela de Curzio Malaparte,
escritor italiano. Esta novela es cruda, realista en extremo. Nos narra los
finales de la Segunda Guerra
Mundial, la liberación de Italia a cargo de las tropas aliadas, toda la miseria
que conlleva una guerra, sobre todo para los perdedores. La peste asola Nápoles
por los cientos de muertos que se pudren en la ciudad bombardeada. Para
sobrevivir, no solo se prostituyen las mujeres, sino también ofertan a sus
hijos al mejor postor por un mendrugo de pan. Ante la caída del fascismo, los
milicianos pasan por las armas a jóvenes de quince, dieciséis años que apoyaron
a Mussolini. Estos chicos se ríen de la muerte y ponen el pecho con honor.
La historia termina con Curzio
Malaparte, narrador y personaje, contemplando a Mussolini colgado de un gancho
como un cerdo.
No sé si este libro me lo robé de
doña Rosita Ayllón o lo compré en Amazonas. Es una edición de 1959, de hojas
amarillas pero está bien conservada. La tengo desde el 2001 y recién me animé a
leerla, y no me he arrepentido de hacerlo porque ha sido una lectura valiosa.
No hay como leer las novelas de antes, novelas con un rico lenguaje, con un
alto valor literario no como las novelas de ahora donde el lenguaje es pobre,
anémico, donde una persona que ha leído a Stendhal, Flaubert, Tolstoi,
Maupassant y un largo etc., no aprende nada. Antes de morir, me he propuesto releer
a todos esos escritores que leí antes de dedicarme a escribir, desde Homero
hasta Vargas Llosa porque del resto bien se puede prescindir. Así que empecé
por La piel.
sábado, 22 de septiembre de 2012
Quisiera
Quisiera
robarle un
beso
a tu boca
de fresa,
respirar tu
aliento.
Quisiera
bajarte del
cielo
todas las
estrellas
que pueblan
el universo.
Quisiera
estar en
tus sueños,
saber qué
piensas,
ser tu
dueño.
Quisiera
por un
momento
ser poeta
y
escribirte versos,
besar tu
boca de fresa,
jurarte
amor eterno.
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