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domingo, 3 de junio de 2012

La ciudad y los perros

Fue la primera novela de Vargas Llosa que leí, allá por 1993 o 1994 en La Cantuta. En el colegio había leído uno de sus cuentos, El desafío, creo que se llama y, la verdad, no me había gustado pero, al leer La ciudad y los perros, quedé fascinado, deslumbrado, embrujado por la prosa limpia, directa, sin mucho artificio verbal, otro asunto es el artificio técnico, de nuestro Premio Nobel, tanto así que empecé a buscar sus otras obras en la avenida Grau, en Quilca y conseguí La casa verde, Conversación en La Catedral, La tía Julia y el escribidor, Pantaleón y las visitadoras, La guerra del fin del mundo y sus libros de ensayos, de crónicas y sus obras teatrales. Me convertí en un vargasllosiano y puedo decir, con orgullo, que hice que mis amig@s también leyeran sus obras. Allí está Carlos Contreras leyendo una y otra vez La guerra del fin del mundo o Silvia fascinada con la palabra cachar que leyó en Lituma en los Andes y la clase final de Literatura Latinoamericana donde medio salón, de los pocos que éramos, haciendo un análisis de las novelas de nuestro escribidor tanto así que la profesora dijo esta parece ser una cátedra sobre Vargas Llosa. En esos años, cuando la guerra daba sus últimos coletazos, La Cantuta era una universidad provinciana, telúrica, arguedista, indigenista donde profesores como Félix Huamán Cabrera, y sus amigos, nos hacían leer las novelas del primero, a quien consideraban el digno sucesor de Arguedas y Ciro Alegría. ¿Alguien se acuerda de Candela quema luceros que nos obligaron a comprar? Vargas Llosa era ninguneado en La Cantuta y visto como un escritor del Imperio, de los banqueros, que escribía sobre caches y arrechuras, ajeno a la realidad peruana.


La ciudad y los perros cumple medio siglo de existencia y muchos de los temas que trata están más vigentes que nunca. Por ejemplo, toda esa intolerancia racial hacia los serranos todavía existe en nuestra sociedad y lo que entonces sucedía en el colegio Leoncio Prado sigue sucediendo ahora en los colegios públicos. Lo digo yo que durante cinco años enseñé en un colegio de hombres donde los alumnos tienen que hacerse hombres desde que pisan las aulas para que no los tomen de huevones y los machuquen como al Esclavo. Y qué decir de los exámenes, de las contras, de lo viciosos que son. Nada ha cambiado.

Escrita bajo la influencia de Faulkner y Joyce, a quienes he leído por Vargas Llosa, en La ciudad y los perros abundan los puntos de vista, los monólogos interiores aunque solo en el epílogo se presentan esos saltos de tiempo que luego serán constantes en la obra vargasllosiana.

Este ejemplar lo compré de segunda mano, como las otras obras mencionadas líneas arriba, en La Cantuta y la conservo como un tesoro. Es una edición de 1971, tiene la pasta media descolorida y las hojas media sueltas y por eso la cuido con esmero. Posteriormente compré otros ejemplares que doné a las bibliotecas de los colegios por donde pasé. Espero que alguien las haya leído como lo leí yo y haya quedado fascinado como he vuelto a quedar yo al releerla.

En busca del sol

Este frío de mierda


se te mete hasta los huesos,

te congela el pensamiento,

hace que sientas flojera.

Ni dan ganas de darse una ducha,

será por eso que la chucha

te apesta a pescado,

a desagüe atorado.

Ya ni te depilas

y pareces un mono

con esa selva cubriendo tu cosita

y con pelos hasta en el poto.

¿Cuándo iremos en busca del sol

para tumbarnos a orillas del río

y hacer el amor

aplastando grillos?

Para darnos un chapuzón

y andar desnudos,

para dejar que el sol

caliente mis huesos y los tuyos.

Qué frío que hace,

volvamos a la cama,

durmamos hasta tarde

o mejor hasta mañana.

jueves, 31 de mayo de 2012

Fin de mes

Se acaba mayo, ando medio agripado. Tal como me dijeron, fui al Seguro y llegué justo a las 6:30 de la mañana, y todo para que me dieran un papelito y me dijeran vuelva usted el 2 de junio de 3 a 7 pm para darle la cita. Habían dos chicas en ese módulo, la otra no hacía nada. Esta es la burocracia que mantengo con lo que me descuentan. Qué manera de hacerle perder el tiempo a uno como si uno se estuviera rascando los huevos. Pensándolo bien, ni iré el sábado, a la mierda si me muero, total, algún día tengo que morir, siempre he pensado que no viviré los 82 años que vivió mi padre ni los 69 de mi madre. Dudo que llegue a viejo.
En Vitarte está haciendo frío y lloviznaba. Estuve como una hora haciendo tiempo en el Seguro y a las ocho me fui a buscar un lugar para imprimir unos trabajos y di vueltas por el lugar donde vivieron mis padres hace 50 años cuando eran jóvenes. Lástima que nunca se me ocurrió decirles que me enseñaran la casa donde vivían. Hay cosas que ahora quiero saber y nunca las sabré.
El mes ha pasado rapidito. El tiempo pasa más rápido cuando uno se hace mayor.
Si no me equivoco, hace cuatro años gané cierto premio donde hasta ahora me deben los cinco mil soles del premio, el diploma y creo que un recordatorio, como decían las bases. Bueno, hay premios y premios. Estos detalles hacen que uno conozca a las personas.
Y hablando de las personas que incumplen, otro es mi hermano. Invertí, el negocio se fue a la mierda, me adeudé hasta el cuello, el conchudo ese dijo te voy a ayudar a pagar la deuda, hace ocho meses están que me descuentan y hasta ahora no da ni un sol. ¿Cómo será vivir sabiendo que le debes a las personas? Yo jamás le he debido a alguien, hasta vergüenza me da pedir medio solo, menos mal que nunca lo he hecho. Bueno, el mundo está lleno de personas que se las dan de escrupulosas y tienen el alma más negra que una noche sin estrellas. Al mal tiempo buena cara, y a confíar en uno mismo y ya no creer en lo que dicen las personas. Menos mal que la ficción sirve para pasarles las respectivas facturas.

Sería bonito

Sería bonito


que mis sueños se hicieran realidad

y estuviéramos juntitos

por toda la eternidad.

Sería bonito

que tus besos

fuesen míos

como deseo.

Sería bonito

ir de la mano

por los caminos

para que vean que nos amamos.

Sería bonito

que me correspondieras

para que mi corazoncito

no sufriera.

Sería bonito

decirte que te amo,

que en tus ojitos

quiero verme reflejado.

Sería bonito

que esto no fuese un sueño,

que tus latidos

no tuviesen dueño.

jueves, 24 de mayo de 2012

Vuelva usted mañana

O la otra semana para sacar cita, me dijo la ayudante de la recepcionista o de la que da las citas. Y me citó a las 6:30 de la mañana del otro jueves. ¿Y qué pasa si vivo lejos? Caballero tengo que madrugar. Este es nuestro moderno Essalud, la misma mierda de siempre y que no cambia así cambien los gobiernos. En el Perú uno se muere no por la enfermedad, sino por la espera de una cita. En fin, buena cara al mal tiempo.

sábado, 19 de mayo de 2012

Hoy ha sido un día frío

Hoy ha sido un día frío
y he buscado el abrigo

en el calor de tu piel

y en tus ansias de mujer.

Hemos bebido una copa de vino

y tú has cantado divino

mientras yo te acompañaba con la guitarra;

así nos ha sorprendido la mañana:

borrachos de amor

cantando a viva voz

las canciones de Serrat

y no hemos bajado a desayunar.

Acodados en el alféizar de la ventana

desnudos nos han visto las gentes que pasaban

y no nos ha importado,

nos han dicho están locos y enamorados.

Tus tetas se han enfriado como la piel de los muertos,

mi verga ha buscado refugio en tu sexo

y hemos fornicado

ante una mujer y su bebe vestido de rosado.

Hoy ha sido un día frío

y así, ateridos

hemos volado hacia el sur

en busca de un pedazo de cielo azul.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Carlos Fuentes

Recuerdo las clases de Literatura Latinoamerica de la profesora Teresa Vela. Allí fue donde leí por primera vez "La muerte de Artemio Cruz". A esta le siguieron "Aura", después "La región más transparente", "La cabeza de la hidra", posteriormente leí "Inquieta compañía". Por allí tengo "Los años junto a Laura Díaz" y otra colección de novelas cortas que no he podido leer por falta de tiempo. La que sí he releído varias veces es "Aura" y "La muerte de Artemio Cruz", novelas que te deslumbran y cautivan desde las primeras páginas. La que no he conseguido ha sido "Zona sagrada", un título que siempre me ha gustado. Carlos Fuentes también era un maestro del cuento, cómo olvidar "Chac Mol" -creo que se escribe así-. Saber que ha muerto es como perder a un maestro querido.
"Aura" es una novela súper breve, tanto así que parece un cuento, pero está escrita con una maestría única en su género. Es una novela fantástica de dobles, gatos, reencarnaciones. Vale la pena leerla y releerla.

domingo, 13 de mayo de 2012

Día de la madre

Ha sido una semana atareada en el cole. Como tengo dos tutorías, jueves y viernes estuve hasta tarde en el agazajo a las mamás. Sin duda que el mejor fue el del 4°F, donde l@s chic@s se organizaron mejor y todo salió súper bonito. Y después la actuación donde mi alumna Andrea tocó en flauta dulce "Se parece a mi mamá", demostrando su talento y venciendo su miedo a salir al escenario. Estoy contento por ella. Fotos no tengo porque perdí mi cámara.

jueves, 10 de mayo de 2012

Tengo que vivir

Tengo que vivir


para sembrar primaveras en tu vientre

cuando sea setiembre

y tocar la guitarra y hacerte feliz.

Para ver crecer tu barriga

y hacerse inmenso como un globo,

para decirte todos los días “te adoro”.

para contemplar una puesta de sol,

para compartir el fuego de un leño,

para todas las noches hacerte el amor,

para bajarte una estrella del cielo.

Dios no puede ser tan injusto

de llevarme ahora

habiendo tanta escoria en el mundo,

¿acaso no escucha a una mujer que llora?

Conozco a un par de ladrones

dignos de ser ejecutados,

conozco al rey de los estafadores

que podría ocupar el lugar de este pobre diablo

que no pide mucho a la vida,

apenas sus manos para tocar la guitarra

y una sonrisa

para compartirla con la mujer que lo ama.

jueves, 3 de mayo de 2012

La vida es bella

Que una chica de 16 o 17 años decida poner fin a su existencia es inusual, inexplicable. La vida es bella, pienso yo a esta edad y con todos los males que me aquejan. Si pudiera retroceder el tiempo, no haría tantas cosas de las cuales después me di cuenta que no valen la pena, tampoco haría una tormenta en un vaso de agua porque todos los problemas tienen solución. Lo único que no tiene solución es la muerte. Se vive y se muere una sola vez, después no hay nada, solo la oscuridad, el silencio y el olvido.